Se inició la venta en Chile del esperado iPhone 3G de Apple. El viernes 22, a través de diversos eventos, el equipo fue lanzado en 10 países de Latinoamérica, incluyendo a Chile.Pasada la euforia de aquel día, ahora la mirada debe estar atenta a la apretada disputa que se dará entre las dos operadoras que comercializan hoy el aparato en nuestro país: Claro, de América Móvil, y Movistar, de Telefónica. Ambas compañías apuestan a exprimir todo el sabor de la manzana para sumar nuevos clientes con el teléfono. Ya dieron a conocer su arsenal de planes, los cuales ofrecen diferentes opciones según el bolsillo y las necesidades de cada usuario.
Profundizando en el equipo en sí, durante estos días algunas personas me han pedido mi opinión acerca de comprar o no un iPhone. Mi respuesta ha sido bastante simple: debes centrarte en analizar las funcionalidades y atributos del teléfono y si están en relación con las expectativas que tienes de un equipo de este tipo. Lo peor es dejarse llevar por esta “fiebre temporal” de querer tener uno, sin meditar pausadamente si la inversión necesaria (que no es menor) se justifica.
Este iPhone 3G posee varios atractivos en tecnología y diseño. Ello no puede discutirse. Sin embargo, más allá de su pantalla táctil, su iPod incorporado o su capacidad de acceso inalámbrico a Internet, el usuario que está interesado en comprarlo debe revisar en detalle aspectos clave como: sus funciones, su usabilidad, la calidad de su conectividad inalámbrica, y algo muy importante, cuál es el plan del operador móvil que es más adecuado para su presupuesto y necesidades de comunicación.
