lunes, 28 de julio de 2008

Sony Ericsson: símbolo del complejo momento que vive la industria móvil


El segundo semestre de 2007 fue malo y el primero de este 2008 ha sido un poco mejor. Tiempos complicados para los fabricantes de teléfonos móviles. A pesar de que las coreanas Samsung y LG han disfrutado de un primer semestre positivo, deben ahora hacer frente al lanzamiento del nuevo iPhone de Apple, que podría afectar sus ventas y sus utilidades a lo largo del año.

Mientras, para otros actores de este mercado, como Motorola y Sony Ericsson, el panorama sigue mostrando abundante nubosidad. Sony Ericsson, el actual quinto actor global de la industria, ha manifestado que confía en mejorar su desempeño en los próximos meses. Sin embargo, los hechos muestran lo contrario.

La compañía anunció que suprimirá 2.000 empleos en todo el mundo y publicó resultados financieros hacia la baja experimentados durante el segundo trimestre. A pesar de que no se sabe si este recorte afectará a Chile, la cifra no es menor: Sony Ericsson despedirá a 2.000 personas de un total global de 12.000 empleados.

La compañía, que históricamente basó su crecimiento en los celulares de “gama alta”, se ha reorientado ahora hacia los de “gama baja”, que son menos rentables, pero con el fin de ganar mayor participación en los países denominados “emergentes”, y así de paso disminuir su dependencia de los mercados tradicionales de las naciones desarrolladas.

Sony Ericsson se ha propuesto convertirse en una empresa más flexible y rentable, creando equipos móviles que estén en mayor sintonía con los gustos y necesidades actuales de los consumidores. Una tarea que no es sencilla, ya que varios de sus competidores están impulsando estrategias similares.