Dentro del actual contexto financiero que vive el mundo, la industria tecnológica no ha quedado al margen. Hay sectores que ya están viviendo los efectos de la crisis económica y otros que se preparan para un futuro incierto y complejo.En este escenario, existe un verdadero oasis industrial: es la industria de los videojuegos, que espera que sus ventas se mantengan altas este año y durante el 2009.Este optimismo se basa en las sólidas ventas de consolas para juegos registradas por Nintendo, Sony y Microsoft. Por ejemplo, la Wii continúa vendiéndose y las DS de bolsillo han aumentado su distribución en un 20 por ciento. Esto ha llevado a que Nintendo señalara que no pretende bajar el precio de su consola desde los 250 dólares actuales.
Los pronósticos para los videojuegos son prometedores, en contraste con otros sectores que se están viendo afectados por la crisis económica y por el aumento del desempleo, que han deteriorado el gasto de los consumidores.
No obstante, uno de los principales desafíos futuros se relaciona con el comportamiento que tendrán aquellos consumidores que no son “gamers” tradicionales o que no están muy familiarizados con los videojuegos: un segmento de potenciales compradores que es muy atractivo para los fabricantes de consolas, y que durante este año ha sido decisivo en las positivas ventas de los 3 líderes del sector.

















